Acabo de enterarme de la creación de una web (El top de las descargas) del Ministerio de Cultura sobre la piratería en internet, las descargas, los cracks… otra cutre-web sin sentido.
Tengo varias cosas que decir, la primera que me he enterado vía Versvs y ya lo he visto en algún que otro sitio, en todas las web’s que hablan de ella la comparan con la campaña de las Kellyfinder, no tengo muy claro por que, desde mi punto de vista aquello solo fue una campaña de marketing, publicidad pura y dura para llegar a la gente, y esto es un mero intento por cree o hacernos creer que el canon esta bien, que debemos de seguir dando de comer a gente como Ramoncin, y que todos somos muy malos.
Ayer en mi otro blog (algunas cosas que me interesan), comentaba un poco por encima la noticia de la querella interpuesta por Ramoncin (SGAE) contra el portal de internet alasbarricadas.org, allí daba algunos datos que han salido en prensa y que alasbarricadas.org publica en su blog acerca del caso, desde aquí, lo que quiero es comentar un poco lo mismo, pero dándole una vuelta de tuerca y centrándome un poco más en el eterno debate del canon y de porque pagar o no un impuesto revolucionario (según mi forma de verlo).
Sobre el tema del canon se han escrito cientos de miles de artículos, y no quiero seguir aburriendo con el tema, pero ayer leía en El País, que se va a incluir en canon en los teléfonos móviles que tengan MP3.
“No oir, no ver, no hablar”
Este parece ser el nuevo lema de la SGAE (y canción de Barón Rojo), si los monos sabios lo hubieran sabido igual les hubiera dado por hacer surf en vez de taparse la boca, oídos y los ojos.
Paranoias a un lado, todos estamos al día del tipo de decisiones que suele tomar la SGAE y las denuncias y demandas que genera.
La última ha sido del bueno de Ramoncín (quien le ha visto y quien le ve), en colaboración con la SGAE por supuesto, que ha demandado al portal de internet alasbarricadas.org por los comentarios que había hacia su persona en una noticia.
Da igual los años que tengamos, nos comportamos como niños cuando tenemos un nuevo juguete entre las manos, solo cambia, que ahora te lo pagas tu mismo.
Bueno, estas son las primeras fotos que he hecho con mi nuevo juguete…
Desde luego después de haber vendido todo mi equipo analógico hace mucho tiempo, tendrá que volver a invertir en un trípode, jeje, no volveré a confiar en mi pulso sin una buena pared a mano.


